18 dic. 2010

Como hacer papel reciclado de paja

Para hacer papel reciclado vegetal se necesita: material vegetal como las hojas de maíz, paja, etc., en este caso utilizaremos paja; un cubo; batidora; un bote; cubos de plástico; una bayeta; un cedazo con marco; varios paños y plancha.
Primero cogemos la paja y la cocemos con sosa hasta que se deshaga un poco la pulpa, una vez que la hemos cocido la echamos a un cubo de donde la cogeremos poco a poco.

Paja cocida

Sacamos la pulpa con ayuda de un bote y batimos hasta que queda una papilla. Cuando la tenemos la echamos a un cubo. Repetimos el proceso varias veces hasta que veamos que tenemos suficiente pulpa. No es necesario sacar el agua que sobra de la papilla porque después hay que echarle agua. También añadimos un poco de cola para darle consistencia. Batimos todo con un palo hasta que la pasta quede uniforme.

                                     Detalle del triturado de la paja


Pasta de la paja ya triturada sin agua ni cola



Cogemos el cedazo que habremos preparado con anterioridad de la siguiente forma, con listones de madera, una escuadra, grapas y una maya. Primero medimos los listones y los cortamos a la medida que queremos que sea nuestro papel. Con ayuda de una escuadra hacemos un cuadrado recto y lo unimos con grapas. Luego cogemos una maya, como la que se usa para hacer mosquiteras, y la ponemos tensa en el cuadro que hemos hecho, entonces la grapamos. El marco es otro cuadro de la misma medida que el cedazo, pero sin maya. Se puede hacer una marca de agua con hilo normal, aunque también con hilo metálico o de pescar, todo depende de si vas a hacer muchas hojas porque al final el hilo se desgasta.

      Cedazo y marco


Detalle de la marca de agua


Sumergimos el cedazo de forma vertical en el cubo y con forme lo vamos llevando hasta el fondo lo vamos inclinando para que coja pasta. Cuando ya lo tenemos en el fondo levantamos lentamente hasta que lo sacamos y dejamos que escurra toda el agua. Cuando ya no cae agua pasamos una bayeta por el lado de la maya para que siga escurriendo más. Una vez que nos hemos asegurado de que esta sin agua lo llevamos a una tela extendida en suelo y lo volcamos lentamente. Cuando está volcado pasamos la bayeta por la maya a la vez que levantamos con cuidado el cedazo, es importante hacerlo a la vez porque si no te llevas el papel pegado a la maya.
Podemos hacer dos tipos de papel, con barbas o sin barbas. Si queremos un papel con barbas no pondremos el marco a la hora de meter el cedazo en la pasta, pero tendremos que tener cuidado al separarlo de la maya porque es muy fino y se desparrama. Para hacerlo sin barbas se pone el marco junto al cedazo al meterlo al cubo y cuando lo llevamos a la tela quitamos el marco y volcamos el cedazo. Otra forma es hacerlo intermedio, es decir, poner el marco junto al cedazo pero sin apretar entonces salen barbas pero no tantas como cuando lo haces sin marco.
Además de cola y agua podemos echar añadir caolín para hacerlo más resistente.

Papeles secándose

Cuando ya tenemos los papeles los podemos dejar secar sobre la tela que tardaran aproximadamente unos tres o cuatro días en secarse o secarlos mediante un prensado y planchado.
Para prensarlo se coge el papel y se pone entre papeles de periódico en una superficie lisa, luego se pone algo grande y liso encima, una tabla de madera por ejemplo, y se sujeta fuertemente con gatos para que expulse toda el agua que le sobra. Cuando creemos que ya ha soltado todo el agua lo quitamos y lo ponemos encima de periódicos, luego lo cubrimos con un periódico para pasarle la plancha, es importante ponerle esta hoja porque sino la plancha arrastra la pulpa. Tendremos que cambiar tanto la hoja de encima como la de debajo varias veces para que se seque por que se humedecen enseguida.

Detalle del planchado del papel

Papel hecho con paja


 
 

1 dic. 2010

Naturaleza humana

Dibujo hecho con rotuladores de diferentes grosores. Utilice diferentes tramas para cada cosa. Es una composición sobre un bosque con mujeres en diferentes estados. Todas forman parte del cuadro, pero a su vez se las puede ver de un modo individual.





La chica de la roca estaba leyendo, pero le dio miedo que el final fuera feliz, por eso tiró el libro y se imagino un final triste.


Ella siempre quiso ser una mariposa, no por los colores bonitos, ni por poder volar. Quería ser mariposa porque primero son gusanos, y luego hacen capullos donde están a resguardo. Y cuando muriese un coleccionista la recogería y la haría inmortal en su cajita de cristal.


Bebió vino le dijeron, bebió champagne le contaron, bebió cerveza le aseguraron, pero ella no se acordaba, pues ya estaba muerta cuando esas cosas por su garganta bajaron.


- ¿Por qué no tienes cara?
- Porque no la necesito para soñar.